Aceite de Oliva Canario...¡Especialmente singular!
Las Islas Canarias con el clima y su tan particular calidad de tierras para el cultivo, no podía sino ofrecer un aceite de oliva especialmente diferente, de la misma manera que sucede con sus vinos, quesos, plátanos, patatas y tomates. El origen volcánico de sus suelos y la tenacidad de sus agricultores, hacen que cada producto que se cosecha de origen a delicatessen cada una más especialmente diferente a la otra.
Aún cuando el aceite de Oliva, es casi que exclusivamente, parte de la cultura mediterránea que ha tenido su desarrollo estrechamente unida al vino, el queso y al pan, conformando juntos el fundamento de la gastronomía mediterránea. El cultivo del olivar data de períodos que van desde el 4.000 hasta el 3.000 A.C.
| Acebuche, ssp. Guanchica |
Tradicionalmente se creía que las poblaciones de olivares presentes en Canarias se venían adscribiendo a la especie Olea europaea subespecie (ssp) cerasiformis implantada en la Isla de Madeira, tras un reciente estudio genético se concluyo que las poblaciones de Madeira y Canarias estaban lo suficientemente separadas genéticamente como para ser separadas en distintas subespecies, por tanto, los olivos canarios pasan a denominarse Olea europaea spp guanchica. Este olivo es un pequeño árbol de hasta 6 metros de altura o más frecuentemente un arbusto, de hojas verde brillantes, flores blanco-cremosas y su fruto es una pequeña aceituna marrón o negra bastante pequeña. Podemos encontrar esta especie en todas las islas formando parte de los bosques de transición o termófilos.
Esta variedad proviene del suroeste de la Península Ibérica, estimando que las primeras plantas se sembraron en el Archipiélago después de la conquista. La subespecie "Guanchica", es comúnmente llamada "Olivo Macho o Acebuche" y constituye el olivo más autóctono de Las Islas.
Si bien los olivos son árboles de tradición mediterránea, su longevidad y capacidad de adaptación ha permitido su conservación y desarrollo en las tierras volcánicas del Archipiélago.Tal es así que, de unos años a esta parte, en islas como Gran Canaria, Tenerife, Fuerteventura, Lanzarote o La Palma ha ido creciendo progresivamente el número de agricultores que apuestan por este cultivo y que ya han iniciado el camino de la comercialización de los primeros aceites de oliva virgen con sello isleño.
Las pequeñas almazaras (lugar donde se exprime el aceite de oliva) comienzan a surgir con cierta naturalidad en el campo canario, en suelos donde ya se labran su particular hueco variedades como la arbequina, la picual o la verdial. Asimismo, los olivicultores perseveran en la apuesta por una constante mejora de los procesos en busca del objetivo: "elaborar unos aceites singulares, de oliva virgen y raíz volcánica".
El año 2013 la producción se ha prácticamente duplicado y los productores aspiran a que este ritmo continúe mientras se va consolidando la preferencia en las mesas de los hogares y restaurantes canarios, para luego ir paulatinamente proyectándose al exterior con una clara diferenciación de imagen y sabor, tal como sucede con los vinos y quesos isleños.

En Gran Canaria, este cultivo se encuentra en pleno desarrollo, contando con una gran adaptabilidad de variedades tales como: la tradicional "Verdial de Huevar", "Arbequina", "Manzanilla Sevillana" y "Picual", estas tres últimas han sido introducidas recientemente en el desarrollo del cultivo, habiéndose tenido que emprender la tarea de recuperar olivos centenarios a través de las Asociaciones de Productores Acoliva y Asoligran quienes han venido haciendo esa ardua labor.
Si bien los olivos son árboles de tradición mediterránea, su longevidad y capacidad de adaptación ha permitido su conservación y desarrollo en las tierras volcánicas del Archipiélago.Tal es así que, de unos años a esta parte, en islas como Gran Canaria, Tenerife, Fuerteventura, Lanzarote o La Palma ha ido creciendo progresivamente el número de agricultores que apuestan por este cultivo y que ya han iniciado el camino de la comercialización de los primeros aceites de oliva virgen con sello isleño.
Las pequeñas almazaras (lugar donde se exprime el aceite de oliva) comienzan a surgir con cierta naturalidad en el campo canario, en suelos donde ya se labran su particular hueco variedades como la arbequina, la picual o la verdial. Asimismo, los olivicultores perseveran en la apuesta por una constante mejora de los procesos en busca del objetivo: "elaborar unos aceites singulares, de oliva virgen y raíz volcánica".
El año 2013 la producción se ha prácticamente duplicado y los productores aspiran a que este ritmo continúe mientras se va consolidando la preferencia en las mesas de los hogares y restaurantes canarios, para luego ir paulatinamente proyectándose al exterior con una clara diferenciación de imagen y sabor, tal como sucede con los vinos y quesos isleños.
En Gran Canaria, este cultivo se encuentra en pleno desarrollo, contando con una gran adaptabilidad de variedades tales como: la tradicional "Verdial de Huevar", "Arbequina", "Manzanilla Sevillana" y "Picual", estas tres últimas han sido introducidas recientemente en el desarrollo del cultivo, habiéndose tenido que emprender la tarea de recuperar olivos centenarios a través de las Asociaciones de Productores Acoliva y Asoligran quienes han venido haciendo esa ardua labor.
Tenerife y Fuerteventura se han sumado al cultivo con la siembra de 100.000 nuevos olivos, razón por la que se espera el aumento de la producción y logre superar los 50.000 lts que se han venido produciendo hasta ahora.
A ocho años que se emprendió el proyecto piloto para la producción de Aceite de Oliva en Tenerife, la Sociedad Cooperativa Cumbres de Abona ya cuenta con más de 40.000 olivos en parcelas ubicadas en Arico y Güímar, la producción de este líquido milenario en Tenerife cuenta con unas característica organolépticas descritas con sabor, suave y de intenso aroma. En La Orotava (Norte de Tenerife), actualmente se está produciendo un aceite de Oliva bajo la marca Feudo Noble, el responsable es Nicolás Delgado, quien con una finca con 1.300 olivos sembrados ha logrado entrar al mercado del llamado "oro amarillo".
Europa meridional posee casi el 75% de la producción mundial y es el primer exportador de este aceite vegetal y las Islas Canarias han logrado sumarse a este rubro y entrar a participar en este mercado, pero como es costumbre con los canarios, con producciones claramente diferenciadas.
La mayoría de las almazaras isleñas podrían considerarse artesanales, por ello la comercialización de sus aceites se comercializan casi que íntegramente en centros "Gourmet" y especializados del Archipiélago. Siendo mercadeado como una delicatessen muy valorada, el Sector trabaja para dar a conocer sus bondades, primeramente entre la gran cantidad de turistas que cada año vistan las Islas y en un plan de promoción a través de las principales ferias de alimentos europeas, buscando desarrollar una eficiente red de distribuidores en el extranjero .
A continuación una muestra de las marcas de aceite de oliva más representativos de las Islas Canarias y sus características:
- Caserío de Temísas:
De color amarillo verdoso con bastante densidad. Al olfato es frutado (recuerda el olor del fruto sano, fresco y recogido el punto óptimo de su maduración), aromático con aromas verdes de hierba, almendra, manzana.
Al gusto: Denso, frutado y dulce. Sabor agradable del aceite, sin predominancia de los atributos astringente o picante propios de este tipo de óleo.
- Falcón Cresta:
- Óleoteide:
El nuestro es un aceite muy frutado y aromático, no pica en el paladar, poco amargo por lo que sirve igual para freír, aliñar o comerlo solo con pan.
La producción y proyectos más avanzados se encuentran en Tenerife y Gran Canaria, sin embargo en otras Islas menores como La Palma, Lanzarote y Fuerteventura, se encuentran en pleno proceso de desarrollo pequeñas almazaras funcionando como cooperativas de agricultores, apoyadas por los cabildos y ayuntamientos locales con la finalidad de recuperar esta actividad agrícola que puede impulsar tanto el empleo como diversificar la economía sostenible más allá del turismo.
Lo cierto, que como en casi todas las cosas que emprenden los canarios, hay sacrificio y condiciones adversas, pero también ese espíritu emprendedor y tenaz que los caracteriza. Por ello muy probablemente seguiremos escuchando cada vez más a menudo del Oliva de Canarias, como un producto escaso, de alta calidad y totalmente diferente; tal como ocurre con los vinos y quesos de estas Islas... Adelante y éxito
Aceite de Oliva Santa Lucía, producido por el Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana, Gran Canaria
| Lo que fue fuego y magma, ahora da fruto en un aceite de oliva dulce y suave |
| Olivo sembrado en tierra volcánica en la Almazara Ecológica de Lanzarote |